PARITARIAS EN CURUZÚ CUATIÁ: RECOMPOSICIÓN PARA LOS DE ABAJO, BLINDAJE PARA LOS DE ARRIBA Y EL MILAGRO DE LOS "TROMPOS" NOCTURNOS

El Ejecutivo municipal acordó un incremento del 150% en el plus de refuerzo y un 10% al básico para octubre. Una mejora necesaria para el trabajador común que, sin embargo, vuelve a encender los focos sobre el abismo que separa las declaraciones juradas de la opulencia visible en el poder local.
Hace 2 días Noticias Locales
Los números del acuerdo: Alivio de bolsillo en la base municipalEn una jornada marcada por la necesidad de dar respuesta al bolsillo de los agentes comunales, la intendente Verónica Espíndola oficializó hoy, 3 de septiembre de 2026, los términos del acuerdo salarial alcanzado junto a los gremios SOEM y UPCN.El convenio establece que el denominado Plus de Refuerzo experimentará un salto del 150%, pasando de $40.000 a un total de $100.000. Asimismo, se pautó un incremento del 10% directo al sueldo básico a partir del mes de octubre. Desde la gestión se remarcó el valor del diálogo político para "acompañar y reconocer el esfuerzo diario de quienes hacen funcionar la ciudad" en un contexto de altísima inflación.La realidad de la pirámide: ¿Cuánto cobra cada uno?Con la aplicación de los nuevos montos, la estructura salarial estimada para el último trimestre del año en la administración pública central expone sus distancias:Reflexión final: El cínico milagro del cemento nocturno y la matemática del poderEs digno de aplauso que el municipio reconozca el "esfuerzo y compromiso" de sus trabajadores otorgándoles cien mil pesos para paliar el hambre. Resulta verdaderamente conmovedor ver a los funcionarios posar para la foto, firmando actas con el ceño fruncido, compenetrados con la causa de los más postergados. Pero la matemática, esa ciencia fría y enemiga del discurso militante, nos obliga a ingresar en el terreno de la más pura hipocresía institucional.Si un concejal o un secretario de primera línea percibe, con la mejor de las suertes y sumando todos los adicionales habidos y por haber, un sueldo neto que ronda entre el millón y medio y los dos millones de pesos, la pregunta cae por su propio peso: ¿Cómo hace la clase política local para financiar un nivel de vida que desafía cualquier ley contable?Porque en Curuzú nos conocemos todos. Y en la apacible tranquilidad de nuestras calles, los vecinos asisten con asombro a verdaderos milagros arquitectónicos. Espectáculos dignos de la física cuántica, donde funcionarios públicos adquieren terrenos cotizados en dólares y, de un momento a otro, bajo el manto protector y cómplice de la oscuridad de la noche, ven llegar cuatro o cinco camiones trompo cargados de cemento para hormigonar, en tiempo récord, las bases de futuras mansiones.Es una ingeniería económica admirable. Cualquier ciudadano común sabe perfectamente que con dos millones de pesos mensuales apenas se paga la luz, el combustible, el supermercado y, si sobra, alguna cuota escolar. Comprar un lote, contratar cuadrillas enteras y volcar decenas de metros cúbicos de hormigón elaborado de madrugada requeriría el ahorro entero de varias vidas de dietas legislativas.Pero el cinismo oficial prefiere el silencio o la victimización. Nos dirán que el dinero sale de "actividades privadas preexistentes", de "herencias familiares" o de la mística capacidad de multiplicar los panes que otorga el servicio público. Mientras el barrendero municipal celebra el aumento para pagar el almacén a la luz del día, las grandes fortunas locales se siguen construyendo de noche, en silencio, y a base de un cemento cuyo origen ningún concejal se atreverá jamás a auditar.
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