ENTRE EL ALIVIO BUROCRÁTICO Y EL OLOR A MUERTE: El impacto de la desregulación de los feedlots en Curuzú Cuatiá

Mientras el Senasa elimina certificados nacionales de suelo y ambiente para agilizar el negocio ganadero, los vecinos de Chacra Sur exigen frenar la contaminación y demandan una regulación local estricta que proteja la salud y las napas de agua en la región.
Hace 3 días Noticias Provinciales

La reciente flexibilización de los trámites nacionales para los establecimientos de engorde a corral (feedlots) desató un intenso debate que expone las dos caras de una misma moneda en el sur correntino. Por un lado, la promesa de una mayor eficiencia y agilidad económica para la cadena cárnica; por el otro, la desprotección y el reclamo desesperado de comunidades rurales y periurbanas que ya no dan más del olor, las moscas y la amenaza de contaminación.

El beneficio: Adiós al "embudo" de la burocracia nacional

Con la entrada en vigencia de la Disposición 26/2026 del Senasa, el Gobierno Nacional eliminó la obligatoriedad de presentar certificados de uso de suelo y de aptitud ambiental ante dicho organismo para poder inscribir o ampliar un feedlot. El argumento oficial es claro: reducir la duplicación de trámites y unificar criterios administrativos.
Para los productores ganaderos de Curuzú Cuatiá —una zona históricamente ligada a la cría que hoy busca consolidar el ciclo completo mediante el engorde intensivo—, esto representa un alivio inmediato. Al quitar al Senasa como un intermediario burocrático, se aceleran los plazos de inversión y se permite al organismo sanitario concentrar el 100% de sus esfuerzos en lo que mejor sabe hacer: el control real de la sanidad animal, los planes de vacunación y la bioseguridad.

El perjuicio: La desprotección ambiental y los riesgos sanitarios

Sin embargo, lo que para el sector productivo es una ventaja regulatoria, para la salud comunitaria representa una alarmante señal de alerta. Al retirarse el filtro del Senasa, la responsabilidad de fiscalizar el impacto ecológico queda delegada exclusivamente en las provincias y los municipios.
Los feedlots generan miles de toneladas de residuos orgánicos (estiércol, orina y nitratos) que, sin un manejo técnico sumamente riguroso, se filtran de forma directa hacia las napas de agua freática de las cuales se abastece la población. A esto se le suma la proliferación descontrolada de vectores como moscas y roedores, transformando áreas residenciales y productivas contiguas en verdaderos focos infecciosos que atentan contra la calidad de vida.
El perjuicio del desamparo local:
Al debilitarse el control de origen, la comunidad queda desprotegida si el poder político doméstico y el ICAA no asumen un rol activo y punzante de control. Los vecinos de Chacra Sur reclaman que las calles de tierra destruidas y el estancamiento de efluentes orgánicos ya transformaron el día a día en un calvario. Sin el Senasa exigiendo los papeles ambientales de entrada, el riesgo de que proliferen "feedlots clandestinos" o con deficiente tratamiento de residuos en zonas periurbanas es inminente.
La cruda realidad local: El calvario de Chacra Sur
En Curuzú Cuatiá este conflicto no es teórico; se huele, se respira y se mastica todos los días. En la 1ra Sección Chacra Sur, los vecinos ya desarrollaron habilidades biológicas dignas de una película de ciencia ficción. Hay quienes afirman que el mate ya no se toma con poleo o peperina, sino con "aroma a corral intensivo", un blend autóctono que viene directo con el viento.
La situación llegó a tal nivel de surrealismo que en las reuniones vecinales ya se debate el uso de barbijos con una hendidura milimétrica para bombillas, diseñados exclusivamente para poder clavar un amargo sin tragarse una mosca mutante en el intento. Otros proponen, con justa ironía, colgar los carteles de "Bienvenidos a Curuzú, la sucursal del buen aroma", como para ir preparando el olfato de los turistas. Bromas aparte para no llorar, lo que se vive en la zona es un verdadero calvario: familias que tienen que cerrar herméticamente las ventanas, porque el "olor a muerte" y las moscas simplemente no piden permiso para compartir con la familia la mesa de todos los dias.

LLAMADO URGENTE: Ley provincial y ordenanza ya

Frente a este escenario de desregulación nacional, la protección de las familias ya no puede quedar flotando en un limbo administrativo. Es urgente y necesaria una Ley Provincial Correntina que regule con firmeza la actividad de los feedlots en todas sus especies posibles (bovinos, porcinos, ovinos y aviares), estableciendo distancias mínimas infranqueables respecto de los cascos urbanos y auditorías ambientales obligatorias que controlen el destino de los efluentes.
A nivel local, el Municipio de Curuzú Cuatiá y el Honorable Concejo Deliberante (HCD) tienen la obligación histórica de estar a la altura de las circunstancias. No se puede seguir mirando para otro lado mientras el aire de los barrios se vuelve irrespirable. Las autoridades deben tratar y aprobar de manera inmediata el proyecto de ordenanza presentado por los vecinos de la 1ra Sección Chacra Sur para la regulación estricta de los feedlots. La salud pública de nuestro pueblo y el cuidado de los recursos naturales deben valer más que cualquier facilidad corporativa. La balanza de la justicia local no puede seguir rota.


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