ALLANAMIENTO a García Olano y Callaba: Fiesta de moscas y alarmas ambientales, entre canales sin protección, animales flacos y el peligro de un desastre sanitario

Mientras miles de moscas celebraban sobre los presentes, la Justicia civil y peritos forenses irrumpieron en el polémico feedlot tras el peligro inminente de que fluidos animales filtren directamente a las napas de agua que consumen cientos de familias. Ante el escandaloso silencio del ICAA, el fiscal Cañete ordenó avanzar con drones y toma de muestras biológicas para frenar un posible desastre ambiental a metros de una escuela primaria.
Hace 1 mes Noticias Provinciales

Una crónica desde el barro en Chacra Sur. Drones, peritos y la sombra de la contaminación de napas en una causa que la inacción estatal no pudo frenar.

Una mañana soleada pero azotada por fuertes vientos recibió este jueves a la comitiva judicial en la primera sección de Chacra Sur. El aire traía ráfagas tramposas: el olor cambiaba según hacia dónde giraba el viento, alternando entre el oxígeno del campo y la pesadez de los desechos orgánicos. Pero en el centro del predio, ajenas a las ráfagas y visiblemente entusiasmadas, las dueñas absolutas del lugar celebraban su propio congreso. Miles de moscas, atentas y felices por el despliegue, se posaban sobre cada nueva superficie o bota policial que encontraban a su paso. Para ellas, el operativo era una fiesta; para los vecinos de la zona y la salud pública, una advertencia sanitaria de primer orden.
A las 10:20 horas comenzó formalmente el allanamiento al establecimiento de engorde intensivo de ganado (feedlot) perteneciente a los señores García Olano y Callaba. El procedimiento fue ordenado por la Justicia tras reiteradas denuncias de familias que conviven con olores nauseabundos, nubes de insectos y el temor constante de estar tomando agua envenenada.

El despliegue técnico: lo que vio el dron

La Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC), bajo la dirección del Dr. Oscar Cañete, encabezó el operativo con un fuerte respaldo logístico de la policía rural (PRIAR) y un equipo de Peritos Forenses.
La clave tecnológica estuvo en las alturas. Los peritos elevaron drones equipados con tecnología LiDAR para mapear la topografía y registrar fotográficamente el circuito de los fluidos. Desde el cielo, el panorama quedó expuesto:
  • Canales sin protección: Los desechos de los animales en cautiverio corren por zanjas de tierra cruda.
  • Ausencia de aislamiento: Los canales carecen de las membranas plásticas especiales necesarias para impermeabilizar el suelo.
  • Riesgo de infiltración: Sin esa base protectora, los líquidos son absorbidos directamente por la tierra, amenazando las napas freáticas.
En el terreno, los peritos extrajeron muestras de agua en las desembocaduras de los desagües, mezcladas con el agua de las últimas lluvias. También recolectaron barro y arena de los cauces. A simple vista, las derivaciones naturales que conducen a los piletones no muestran indicios de tratamientos químicos que purifiquen los fluidos antes de su disposición final. Todas las muestras fueron selladas y remitidas al Instituto Médico Forense en Corrientes Capital para su análisis científico.

La voz de la Justicia y el silencio del ICAA

El fiscal Cañete explicó que el objetivo central es reunir pruebas para verificar el estado real del predio y las condiciones del ganado. Durante la inspección se observaron algunos animales visiblemente flacos y en mal estado sanitario, aunque operarios del lugar afirmaron de manera informal que están bajo tratamiento de recuperación y sin riesgo de contagio.
Al ser consultado sobre la demora en realizar este operativo, Cañete fue tajante con respecto a la burocracia estatal:
"No podíamos seguir esperando. Estábamos aguardando los informes solicitados a varias instituciones y, hasta la fecha, el ICAA (Instituto Correntino del Agua y del Ambiente) sigue sin elevar su informe técnico. Decidimos actuar para llevar tranquilidad tanto a los habitantes como a los propios dueños del establecimiento".

La defensa de la empresa: "Todo bajo la ley"

En el lugar también se hizo presente el Dr. Alejandro Dualde, representante legal de García Olano y Callaba. En un diálogo informal, el abogado defendió la gestión de sus clientes y sembró una postura contrapuesta a la de los denunciantes:
  • Aseguró que el establecimiento opera en estricto cumplimiento de las normativas vigentes.
  • Afirmó que es el único feedlot de la provincia que cuenta con la aprobación del ICAA.
  • Destacó la existencia de los piletones y subrayó que la firma realizó una inversión económica muy importante.
  • Manifestó la total predisposición de los propietarios al diálogo para resolver el conflicto, asegurando que el fin de la empresa es generar bienestar y cuidar la salud colectiva.

Un peligro a metros de la escuela

La causa penal tomó fuerza por el impulso de la comunidad y del abogado querellante (y vecino damnificado) Dr. Gerardo Puzzio. La principal alarma radica en la escala del negocio y su cercanía con la Escuela Primaria "Misia Antoñita Vásquez".
Según los denunciantes, el predio pertenecía antes a otra firma que trabajaba a menor escala. Tras el cambio de firmas, la concentración de hacienda aumentó exponencialmente a pocos metros de las viviendas. Puzzio advirtió a los medios que las perforaciones de agua de las familias locales tienen entre 30 y 40 metros de profundidad. Al tener el terreno una pendiente natural, las lluvias arrastran la materia fecal y aceleran la filtración hacia los pozos de consumo humano.
La querella aclaró que el reclamo no busca frenar la actividad ganadera, sino exigir la reubicación del feedlot o su clausura preventiva hasta que se garantice que el agua de los chicos y de las familias de Chacra Sur deje de correr peligro. Las muestras de laboratorio que viajen a la capital correntina tendrán la última palabra.

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