El operativo por el secuestro de las ovejas faenadas clandestinamente se llevó a cabo el pasado fin de semana en el límite de las jurisdicciones de Curuzú Cuatiá y Mercedes. Culminó con la detención e incomunicación de un hombre bajo la sospecha del delito de abigeato
El escondite: La Policía Rural frenó una camioneta Chevrolet C-10 vieja. Al revisar la cabina, descubrieron que el conductor escondía dos ovejas faenadas detrás de su asiento. Estaban envueltas de forma muy precaria con una bolsa de arpillera y tapadas con una campera de abrigo. [1, 4, 5]
Sin papeles: Cuando los oficiales le pidieron las guías de tránsito de ganado, las marcas de señal y los certificados sanitarios obligatorios, el chofer no pudo justificar de dónde sacó la carne. Tampoco cumplía con la cadena de frío obligatoria para transportar comida. [4, 6]
Intervención judicial: En el caso trabaja activamente la Unidad Fiscal Rural y Ambiental de Curuzú Cuatiá, dirigida por el Dr. Oscar Cañete. El fiscal ordenó meter preso al sospechoso de inmediato. [4]
Elementos secuestrados: Además de decomisar la carne de los ovinos, la justicia secuestró la camioneta y el teléfono celular del conductor. El teléfono será peritado para ver si el detenido actuaba solo o formaba parte de una banda de cuatreros de la zona. [1, 4]
La investigación sigue abierta principalmente para identificar a los verdaderos dueños de los animales, quienes habrían sufrido el robo en algún campo vecino de la región.