Peligro nuclear por negligencia: se robaron una cápsula radiactiva de un centro médico en Rosario
Una fuente de calibración de Cesio-137 desapareció de un área supuestamente restringida en pleno microcentro de la ciudad. La Autoridad Regulatoria Nuclear emitió una alerta nacional mientras la Justicia Federal investiga cómo fallaron todos los protocolos de seguridad institucional.
Rosario, Santa Fe. – Lo que parecía un hecho de inseguridad común y corriente encendió las alarmas de máxima prioridad en materia de seguridad nacional y salud pública. La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) emitió un comunicado urgente de alerta nacional tras confirmarse el robo de una cápsula con material radiactivo en las instalaciones del reconocido Instituto de Cardiología de Rosario "Dr. Luis González Sabathie".
El hecho delictivo, que se manejó con estricto hermetismo durante las primeras horas, ocurrió durante el transcurso del último fin de semana largo. Sin embargo, la denuncia formal ante las autoridades competentes recién se radicó el martes, dejando una preocupante ventana de tiempo en la que el elemento de alta peligrosidad circuló sin ningún tipo de rastreo.
Una falla de seguridad inadmisible
El foco de la indignación y la posterior investigación judicial no está puesto únicamente en quienes perpetraron el hurto, sino en las graves falencias de control del propio centro médico. El dispositivo sustraído se encontraba almacenado en un laboratorio específico, catalogado bajo normativa legal como un sector de acceso estrictamente restringido.
La Justicia Federal, en conjunto con la Policía de Investigaciones (PDI), se encuentra analizando minuciosamente las cámaras de seguridad del establecimiento para determinar los registros de ingreso y egreso. Los peritos buscan esclarecer si existió una vulneración externa de los accesos o si se trató de una entrega, facilitación o alarmante descuido por parte del personal interno encargado de custodiar el área de medicina nuclear.
Qué se robaron y cuál es el peligro real
El elemento robado consiste en una pequeña cápsula cilíndrica transparente de aproximadamente 12 centímetros de alto. En su interior aloja una fuente de calibración activa en formato de gel compuesta por Cesio-137, un isótopo radiactivo utilizado habitualmente para la verificación y puesta a punto de equipos de diagnóstico médico.
La gravedad del asunto radica en las propiedades físicas del material:
- El blindaje actual: Desde la ARN aclararon que, mientras la cápsula se mantenga intacta y sellada dentro de su contenedor de plomo original, el riesgo de irradiación para el entorno inmediato es bajo.
- La amenaza latente: El peligro se vuelve letal si la cápsula es manipulada de forma incorrecta, si se intenta abrir, perforar o si es destruida con fines de descarte.
- Efectos en la salud: El Cesio-137 emite radiación gamma de alta energía. El contacto directo o la cercanía prolongada con el material desnudo provoca quemaduras químicas severas en la piel, destrucción de tejidos celulares, daños graves en órganos internos, síndrome de irradiación aguda y un incremento exponencial del riesgo de contraer cáncer.
Alerta nacional y protocolo de emergencia
Las autoridades han sido determinantes: bajo ningún concepto la población debe tocar, abrir o trasladar el contenedor si llega a identificarlo. Ante cualquier hallazgo sospechoso que coincida con la descripción, se solicita mantener una distancia prudencial de manera inmediata y comunicarse de forma urgente con los servicios de emergencia policiales o dar aviso directo a la Autoridad Regulatoria Nuclear.
Este preocupante episodio vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la falta de rigurosidad en los controles internos de las instituciones de salud privadas, las deficiencias presupuestarias en las inspecciones de entes reguladores y una alarmante desidia que, esta vez, expuso a toda una comunidad a una potencial catástrofe ambiental y sanitaria.